Le enseñas a la IA tu idea, tu texto o tu plan y la respuesta empieza con un «¡Qué buena propuesta!». Es agradable, pero no siempre útil. Si quieres saber qué falla antes de enviarlo, presentarlo o decidir, tienes que pedir una revisión crítica de forma explícita. Estos pasos te ayudan a conseguirla.
Por qué la IA tiende a darte la razón
Los asistentes como ChatGPT, Claude o Gemini se ajustan para resultar útiles y agradables en la conversación. Ese ajuste puede producir respuestas complacientes: el modelo valida tu planteamiento, suaviza las objeciones o cambia de opinión en cuanto insistes. Las propias empresas de IA lo reconocen como un problema; OpenAI, por ejemplo, retiró en 2025 una actualización de GPT-4o por resultar demasiado aduladora. No significa que la herramienta no sirva para revisar, sino que necesita instrucciones claras para hacerlo.
Haz preguntas neutras, no preguntas que busquen un sí
«¿Verdad que este correo está bien?» invita a confirmar. «Señala los tres problemas más importantes de este correo» invita a revisar. Evita adelantar tu opinión o lo mucho que te gusta la idea: cuanta más ilusión muestras, más fácil es que la respuesta la refuerce. Si necesitas una valoración, pide una puntuación con criterios definidos de antemano, por ejemplo claridad, viabilidad y riesgos.
Pide que argumente en contra
Encarga a la IA el papel de revisor crítico o de abogado del diablo. Pídele el mejor argumento contra tu postura, los supuestos que das por hechos y qué tendría que ocurrir para que tu plan fracasara. Es más difícil complacer cuando la tarea consiste precisamente en encontrar puntos débiles.
Separa hechos, opiniones y confianza
Una crítica útil indica en qué se apoya. Solicita que distinga lo que se basa en datos de lo que es una valoración, y que señale su grado de confianza. Si le falta información para juzgar, pide que lo pregunte en lugar de suponer. Así detectarás tanto los elogios vacíos como las objeciones sin fundamento.
Guarda la instrucción para no repetirla
Si quieres este comportamiento en todas tus conversaciones, añade una frase a las instrucciones personalizadas de ChatGPT o a la opción equivalente de tu herramienta: «Cuando revises mis ideas o textos, prioriza los problemas sobre los elogios y dime cuándo no estás de acuerdo». Revísala de vez en cuando: algunas tareas, como una lluvia de ideas, funcionan mejor sin tanta exigencia.
Cuidado con el extremo contrario
Pedir crítica no convierte cada objeción en correcta. La IA también puede discrepar por cumplir la instrucción o inventar un riesgo poco probable. Pide que ordene los problemas por gravedad, comprueba los que dependan de datos y quédate con los que puedas verificar. La decisión final sigue siendo tuya.
Un prompt para copiar
Sustituye los corchetes por tus datos.
Actúa como revisor crítico. Te paso [IDEA, TEXTO O DECISIÓN] y mi objetivo es [OBJETIVO]. No busques darme la razón: tu tarea es encontrar puntos débiles. Señala los tres problemas más importantes, ordenados por gravedad, y explica por qué cada uno podría impedir que consiga mi objetivo. Después, plantea el mejor argumento en contra de mi postura. Distingue lo que se apoya en datos de lo que es tu valoración e indica tu grado de confianza. Si algo está bien, dilo en una frase, sin elogios. Si te falta información para juzgar, pregúntamelo en lugar de suponer.
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